
En medio de una escalada que reconfigura el tablero geopolítico global, el Kremlin se pronunció oficialmente tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán. El vocero presidencial Dmitri Peskov aseguró este lunes que Moscú permanece en comunicación constante con los líderes iraníes y con otros actores regionales afectados por la crisis.
“Rusia mantiene su compromiso con la solución político-diplomática incluso después del ataque de EE.UU. a Irán”, sostuvo Peskov, subrayando que el diálogo sigue siendo la vía prioritaria para evitar una expansión mayor del conflicto.
La ofensiva, ejecutada durante la madrugada del sábado, tuvo como objetivo declarado “eliminar amenazas” atribuidas al Gobierno iraní. Según los reportes oficiales, los ataques provocaron la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, además de al menos cuatro altos mandos militares.
La respuesta de Teherán no tardó en llegar: Irán lanzó varias oleadas de misiles balísticos contra territorio israelí y contra bases estadounidenses emplazadas en distintos puntos estratégicos de Oriente Medio, elevando el riesgo de una confrontación regional de mayor escala.
Desde Moscú, el mensaje apunta a contener la espiral bélica y posicionarse como actor clave en eventuales negociaciones multilaterales. El Kremlin reiteró que continúa dialogando con todas las naciones involucradas o afectadas por la escalada, en un intento por sostener canales abiertos en un escenario internacional cada vez más volátil.












